MARRUECOS 2026: hilo general المغرب (Al-Maghrib)

Hola,

Dos que previsiblemente iremos en marzo en dos BMW R 1250 GS a Marruecos.

No somos de off, pero aún así se me plantean dudas sobre que neumáticos llevar...

Montamos habitualmente CTA 3, que entiendo que es el más adecuado para el 98 % de carretera que solemos hacer, pero me asaltan dudas si no será mejor montar TCK 70 en esta ocasión por estos motivos:

1.- En Marruecos llovió copiosamente al igual que en España, y aunque la ruta se plantea 98 % por carretera, sí es que es cierto que en algunas zonas por las que pasamos hubo inundaciones y pudiera ser que en algunos tramos las carreteras estuviesen "sucias".

2.- Probable que nos quisiésemos acercar, por la pista, hasta la Cárcel Portuguesa (no es imprescindible).

3.- También haremos noche en Merzouga, creo que todo es carretera hasta allí, o no? En las dunas por supuesto no nos vamos a meter, ni con las gordas ni con otras ...

4.- El "lío gordo"; queremos hacer el Tizi N'Test , algo de culpa de esto la tiene @frenchie, y la información que consigo (en vídeos recientes de You Tube) es que veo tramos rotos o con obras, gravilla, etc... así que para esa etapa los CTA 3, nos los veo, y si ya está lloviendo menos...

Salimos de Lugo, así que andaremos cerca de los 5.000 kms, y 2.000 de autovía no nos los quita nadie, para poder llegar rápido y aprovechar los días en Marruecos.

El año pasado hice ruta por Marruecos en Marzo con CTA 3 sin problema, 100 % carretera, pero este año...

Así que la pregunta que os planteo es ¿montar TCK 70?, ¿otro neumático?, aun teniendo que hacer 2.000 kilómetros de autovía...

Esperando recibir vuestros consejos.

Saludos,
Estuve hace poco en la carcel portuguesa, la pista hasta la cima no creo que sean mas de 2 km, pero si que es verdad que es con mucha piedra suelta, con unos neumaticos de carretera puedes pasar con cuidado y sin hacer el cabra.
Hasta Merzouga lo puedes hacer todo por carretera, otra cosa es que te recomiende que vayas
 
Cierro este capítulo de Marruecos con la sensación de que el desierto no es solo arena, sino tiempo que se detiene y ciudades que cuentan historias.

Sidi Ifni fue mi primer flechazo. Ese "pueblo azul" me encandiló a la ida con su calma melancólica; sin embargo, a la vuelta quise repetir, pero igual que en la ida estuve solo y me transmitio algo precioso, he de reconocer que en la vuelta el exceso de neoprenos y tablas de surf le robaron un poco de esa magia original. Es el peaje de repetir sitios y perder la primera impresion.

Seguí bajando por la costa. Tarfaya me regaló la soledad de su playa y el eco de Saint-Exupéry antes de cruzar y llegar a El Aaiun. Me sorprendió encontrar una ciudad tan moderna, busqué con nostalgia los vestigios españoles entre sus calles. Allí aprendí una lección de humildad: la sed en el desierto es real, y encontrar una cerveza, una misión imposible, increible pero cierto.
Curioso que a la vuelta me hospede en El Marsa y alli pude dar rienda suelta a mis queridas cervecitas post ruta

Llegué a Dajla. Su barrio antiguo o ciudad antigua como dicen ellos, todavía respira esa esencia española, pero se siente la sombra del futuro; en unos años, será otro destino turístico más, otra ciudad en la que no se me habra perdido nada como tantas de Marruecos que no representan lo que yo busco y siento del pais. Por eso, mi gran tesoro fue Smara. La gran escondida para mi. Fue allí de rebote, entre sus piedras y su silencio, es donde sentí que pisaba el auténtico desierto, lejos de las rutas marcadas.
La hospitalidad increible, la sensacion de estar donde quieres estar no lo puedo explicar, es de esos sitios que me encantaria volver, aunque siempre soy muy cauto con repetir destinos.
Aunque la llegada fue un tanto curiosa, en el tramo hacia Smara la carretera dejó de ser asfalto para convertirse en un campo de batalla. Me vi envuelto en una plaga de langostas que parecía sacada de un relato bíblico; miles de ellas chocando contra el casco y la moto, una nube viva que te recordaba quién manda realmente en el desierto.

Y como broche final, en el camino de regreso, Larache. Para mí, sin duda, hablando de la parte principal de mi viaje que era disfrutar de vestigios españoles, puedo decir que fue la ciudad más encantadora de todo Marruecos. Sus plazas y su luz son el resumen perfecto de un viaje que me ha cambiado la mirada, puedes leer muchas calles en español, y ver los edificios que aun quedan en pie, te trasladan a otra epoca, lo que daria por poder ver 5 minutos de como fue la vida en aquellos años, que decir del Hotel España se erige como un guardián del tiempo. Es un lugar lleno de secretos, donde las paredes parecen susurrar historias de la época del protectorado y los pasillos conservan ese aroma a nostalgia que solo tienen los sitios que han visto pasar la historia.
Leyendo sobre las historias del hotel no dejaba de pensar, que igual el contexto de la pelicula Casablanca bien podia haber sido en el Hotel España.

Al final 6000 km desde mi casa, he disfrutado, he sufrido con una sonrisa en la boca, he conocido gente maravillosa, y sobre todo he cumplido el sueño de ver en persona algunos vestigios o puntos de la historia de España que era mi principal objetivo.

En todo el Sahara solo me pararon a la entrada de Smara, donde se sorprendio y no le hizo mucha gracia al policia de que no tuviera hotel ( lo solucione buscando en google el primero que me salio en cuanto se fue con el pasaporte a la caseta y se quedo mas tranquilo ).
Aqui me pidio toda la documentacion y me hizo una foto a la moto.

En las ruinas de Edchera, las mejores que he encontrado de un cuartel español en todo el viaje y con una historia digna de pelicula, me pararon unos militares cuando estaba con la brujula buscando unas montañas donde ocurrio el combate y me aconsejaron que no me metiera con la moto por las pistas que no saldria con tanto peso, a parte de pedir toda la documentacion.

Las dos unicas paradas en todo el Sahara, en demas ciudades me pararon en Tendrara y en Bouarfa mas por hablar que por pedir papeles.

Dos caidas en todo el viaje, las dos en la arena, es lo unico que me corto un poco, no por las caidas en si, que no paso nada, si no por la imposibilidad de poder levantar la moto yo solo, eso me creo un escudo protector, bastante necesario cuando viajas solo, de no meterme en muchos jaleos, a partir de ahi las pistas ya fueron bastante tranquilas por mi parte.

Los neumaticos Mitas xt Dakkar, perfectos en tierra, en asfalto no acabo de adaptarme a ellos, la moto solo un problema, en el norte calente bastante el embrague por las pistas de barro que me toco lidiar, en Nador le cambie el aceite, ajuste el cable y a seguir, por lo demas ningun problema, mas haya que no sea una moto para estas historias, llanta 19, sin radios, demasiado pesada, pero es mi moto y no habia otra, muy contento de como se ha portado.

Habia leido mucho que de El Aaiun a Dajla no hay gasolineras, yo creo que debe haber una cada ciento y pico km minimo, otra cosa es que tengan gasolina en ese momento, yo lo hice con un garrafa de 5 litros de reserva.

Daros las gracias de corazon ha todos por vuestros consejos que me ha facilitado el viaje y me han hecho disfrutar de sitios a los que no hubiera ido.

Cualquier pregunta o duda que pueda solucionar, por aqui estamos para ayudar en lo que pueda.

Ahora empezar a pensar en el proximo viaje del año que viene.
Muchas gracias por tus amables palabras hacia los que hemos escrito en el hilo.

Particularmente agradezco de corazón y me alegra, comprobar que has estado a la altura del viaje y los lugares visitados.

Pocas personas 'comprenden' lo que ven y se esfuerzan en mirar más allá, en este caso hacia atrás en el tiempo, para percibir el aroma de lo que fué. La casi imperceptible nostalgia de lo que fuimos.

Y menos personas aún, son capaces de trasladar esas sensaciones al papel-al post-en palabras.

A mí, se me va el pensamiento hacia atrás en lugares como Larache, Hotel España, Tarfaya...Smara...etc...aún libres del turismo de masas. He estado bastantes veces en Edchera y su silencio... en el pequeño oasis...y recordado lo ocurrido...

En Smara tenías el hotel Amine, según entras a la izquierda...era el hotel donde paraban desde Thierry Sabine a todos los pilotos de los primeros París-Dakar.
 
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Cierro este capítulo de Marruecos con la sensación de que el desierto no es solo arena, sino tiempo que se detiene y ciudades que cuentan historias.

Sidi Ifni fue mi primer flechazo. Ese "pueblo azul" me encandiló a la ida con su calma melancólica; sin embargo, a la vuelta quise repetir, pero igual que en la ida estuve solo y me transmitio algo precioso, he de reconocer que en la vuelta el exceso de neoprenos y tablas de surf le robaron un poco de esa magia original. Es el peaje de repetir sitios y perder la primera impresion.

Seguí bajando por la costa. Tarfaya me regaló la soledad de su playa y el eco de Saint-Exupéry antes de cruzar y llegar a El Aaiun. Me sorprendió encontrar una ciudad tan moderna, busqué con nostalgia los vestigios españoles entre sus calles. Allí aprendí una lección de humildad: la sed en el desierto es real, y encontrar una cerveza, una misión imposible, increible pero cierto.
Curioso que a la vuelta me hospede en El Marsa y alli pude dar rienda suelta a mis queridas cervecitas post ruta

Llegué a Dajla. Su barrio antiguo o ciudad antigua como dicen ellos, todavía respira esa esencia española, pero se siente la sombra del futuro; en unos años, será otro destino turístico más, otra ciudad en la que no se me habra perdido nada como tantas de Marruecos que no representan lo que yo busco y siento del pais. Por eso, mi gran tesoro fue Smara. La gran escondida para mi. Fue allí de rebote, entre sus piedras y su silencio, es donde sentí que pisaba el auténtico desierto, lejos de las rutas marcadas.
La hospitalidad increible, la sensacion de estar donde quieres estar no lo puedo explicar, es de esos sitios que me encantaria volver, aunque siempre soy muy cauto con repetir destinos.
Aunque la llegada fue un tanto curiosa, en el tramo hacia Smara la carretera dejó de ser asfalto para convertirse en un campo de batalla. Me vi envuelto en una plaga de langostas que parecía sacada de un relato bíblico; miles de ellas chocando contra el casco y la moto, una nube viva que te recordaba quién manda realmente en el desierto.

Y como broche final, en el camino de regreso, Larache. Para mí, sin duda, hablando de la parte principal de mi viaje que era disfrutar de vestigios españoles, puedo decir que fue la ciudad más encantadora de todo Marruecos. Sus plazas y su luz son el resumen perfecto de un viaje que me ha cambiado la mirada, puedes leer muchas calles en español, y ver los edificios que aun quedan en pie, te trasladan a otra epoca, lo que daria por poder ver 5 minutos de como fue la vida en aquellos años, que decir del Hotel España se erige como un guardián del tiempo. Es un lugar lleno de secretos, donde las paredes parecen susurrar historias de la época del protectorado y los pasillos conservan ese aroma a nostalgia que solo tienen los sitios que han visto pasar la historia.
Leyendo sobre las historias del hotel no dejaba de pensar, que igual el contexto de la pelicula Casablanca bien podia haber sido en el Hotel España.

Al final 6000 km desde mi casa, he disfrutado, he sufrido con una sonrisa en la boca, he conocido gente maravillosa, y sobre todo he cumplido el sueño de ver en persona algunos vestigios o puntos de la historia de España que era mi principal objetivo.

En todo el Sahara solo me pararon a la entrada de Smara, donde se sorprendio y no le hizo mucha gracia al policia de que no tuviera hotel ( lo solucione buscando en google el primero que me salio en cuanto se fue con el pasaporte a la caseta y se quedo mas tranquilo ).
Aqui me pidio toda la documentacion y me hizo una foto a la moto.

En las ruinas de Edchera, las mejores que he encontrado de un cuartel español en todo el viaje y con una historia digna de pelicula, me pararon unos militares cuando estaba con la brujula buscando unas montañas donde ocurrio el combate y me aconsejaron que no me metiera con la moto por las pistas que no saldria con tanto peso, a parte de pedir toda la documentacion.

Las dos unicas paradas en todo el Sahara, en demas ciudades me pararon en Tendrara y en Bouarfa mas por hablar que por pedir papeles.

Dos caidas en todo el viaje, las dos en la arena, es lo unico que me corto un poco, no por las caidas en si, que no paso nada, si no por la imposibilidad de poder levantar la moto yo solo, eso me creo un escudo protector, bastante necesario cuando viajas solo, de no meterme en muchos jaleos, a partir de ahi las pistas ya fueron bastante tranquilas por mi parte.

Los neumaticos Mitas xt Dakkar, perfectos en tierra, en asfalto no acabo de adaptarme a ellos, la moto solo un problema, en el norte calente bastante el embrague por las pistas de barro que me toco lidiar, en Nador le cambie el aceite, ajuste el cable y a seguir, por lo demas ningun problema, mas haya que no sea una moto para estas historias, llanta 19, sin radios, demasiado pesada, pero es mi moto y no habia otra, muy contento de como se ha portado.

Habia leido mucho que de El Aaiun a Dajla no hay gasolineras, yo creo que debe haber una cada ciento y pico km minimo, otra cosa es que tengan gasolina en ese momento, yo lo hice con un garrafa de 5 litros de reserva.

Daros las gracias de corazon ha todos por vuestros consejos que me ha facilitado el viaje y me han hecho disfrutar de sitios a los que no hubiera ido.

Cualquier pregunta o duda que pueda solucionar, por aqui estamos para ayudar en lo que pueda.

Ahora empezar a pensar en el proximo viaje del año que viene.
Enhorabuena @tylajose, es evidente que has disfrutado, y mucho. Me encanta como has descrito esas sensaciones.

Mi destino principal en mi próximo viaje es Smara. La razón? Aunque he leído mucho sobre la historia de esta ciudad, supongo que la razón verdadera la descubriré cuando esté allí.

Si puedes compartir alguna recomendación en Smara te lo agradezco.
 
Cierro este capítulo de Marruecos con la sensación de que el desierto no es solo arena, sino tiempo que se detiene y ciudades que cuentan historias.

Sidi Ifni fue mi primer flechazo. Ese "pueblo azul" me encandiló a la ida con su calma melancólica; sin embargo, a la vuelta quise repetir, pero igual que en la ida estuve solo y me transmitio algo precioso, he de reconocer que en la vuelta el exceso de neoprenos y tablas de surf le robaron un poco de esa magia original. Es el peaje de repetir sitios y perder la primera impresion.

Seguí bajando por la costa. Tarfaya me regaló la soledad de su playa y el eco de Saint-Exupéry antes de cruzar y llegar a El Aaiun. Me sorprendió encontrar una ciudad tan moderna, busqué con nostalgia los vestigios españoles entre sus calles. Allí aprendí una lección de humildad: la sed en el desierto es real, y encontrar una cerveza, una misión imposible, increible pero cierto.
Curioso que a la vuelta me hospede en El Marsa y alli pude dar rienda suelta a mis queridas cervecitas post ruta

Llegué a Dajla. Su barrio antiguo o ciudad antigua como dicen ellos, todavía respira esa esencia española, pero se siente la sombra del futuro; en unos años, será otro destino turístico más, otra ciudad en la que no se me habra perdido nada como tantas de Marruecos que no representan lo que yo busco y siento del pais. Por eso, mi gran tesoro fue Smara. La gran escondida para mi. Fue allí de rebote, entre sus piedras y su silencio, es donde sentí que pisaba el auténtico desierto, lejos de las rutas marcadas.
La hospitalidad increible, la sensacion de estar donde quieres estar no lo puedo explicar, es de esos sitios que me encantaria volver, aunque siempre soy muy cauto con repetir destinos.
Aunque la llegada fue un tanto curiosa, en el tramo hacia Smara la carretera dejó de ser asfalto para convertirse en un campo de batalla. Me vi envuelto en una plaga de langostas que parecía sacada de un relato bíblico; miles de ellas chocando contra el casco y la moto, una nube viva que te recordaba quién manda realmente en el desierto.

Y como broche final, en el camino de regreso, Larache. Para mí, sin duda, hablando de la parte principal de mi viaje que era disfrutar de vestigios españoles, puedo decir que fue la ciudad más encantadora de todo Marruecos. Sus plazas y su luz son el resumen perfecto de un viaje que me ha cambiado la mirada, puedes leer muchas calles en español, y ver los edificios que aun quedan en pie, te trasladan a otra epoca, lo que daria por poder ver 5 minutos de como fue la vida en aquellos años, que decir del Hotel España se erige como un guardián del tiempo. Es un lugar lleno de secretos, donde las paredes parecen susurrar historias de la época del protectorado y los pasillos conservan ese aroma a nostalgia que solo tienen los sitios que han visto pasar la historia.
Leyendo sobre las historias del hotel no dejaba de pensar, que igual el contexto de la pelicula Casablanca bien podia haber sido en el Hotel España.

Al final 6000 km desde mi casa, he disfrutado, he sufrido con una sonrisa en la boca, he conocido gente maravillosa, y sobre todo he cumplido el sueño de ver en persona algunos vestigios o puntos de la historia de España que era mi principal objetivo.

En todo el Sahara solo me pararon a la entrada de Smara, donde se sorprendio y no le hizo mucha gracia al policia de que no tuviera hotel ( lo solucione buscando en google el primero que me salio en cuanto se fue con el pasaporte a la caseta y se quedo mas tranquilo ).
Aqui me pidio toda la documentacion y me hizo una foto a la moto.

En las ruinas de Edchera, las mejores que he encontrado de un cuartel español en todo el viaje y con una historia digna de pelicula, me pararon unos militares cuando estaba con la brujula buscando unas montañas donde ocurrio el combate y me aconsejaron que no me metiera con la moto por las pistas que no saldria con tanto peso, a parte de pedir toda la documentacion.

Las dos unicas paradas en todo el Sahara, en demas ciudades me pararon en Tendrara y en Bouarfa mas por hablar que por pedir papeles.

Dos caidas en todo el viaje, las dos en la arena, es lo unico que me corto un poco, no por las caidas en si, que no paso nada, si no por la imposibilidad de poder levantar la moto yo solo, eso me creo un escudo protector, bastante necesario cuando viajas solo, de no meterme en muchos jaleos, a partir de ahi las pistas ya fueron bastante tranquilas por mi parte.

Los neumaticos Mitas xt Dakkar, perfectos en tierra, en asfalto no acabo de adaptarme a ellos, la moto solo un problema, en el norte calente bastante el embrague por las pistas de barro que me toco lidiar, en Nador le cambie el aceite, ajuste el cable y a seguir, por lo demas ningun problema, mas haya que no sea una moto para estas historias, llanta 19, sin radios, demasiado pesada, pero es mi moto y no habia otra, muy contento de como se ha portado.

Habia leido mucho que de El Aaiun a Dajla no hay gasolineras, yo creo que debe haber una cada ciento y pico km minimo, otra cosa es que tengan gasolina en ese momento, yo lo hice con un garrafa de 5 litros de reserva.

Daros las gracias de corazon ha todos por vuestros consejos que me ha facilitado el viaje y me han hecho disfrutar de sitios a los que no hubiera ido.

Cualquier pregunta o duda que pueda solucionar, por aqui estamos para ayudar en lo que pueda.

Ahora empezar a pensar en el proximo viaje del año que viene.
Excelente, se nota que has disfrutado el viaje. Gracias por compartir tu experiencia.

Hola,

Dos que previsiblemente iremos en marzo en dos BMW R 1250 GS a Marruecos.

No somos de off, pero aún así se me plantean dudas sobre que neumáticos llevar...

Montamos habitualmente CTA 3, que entiendo que es el más adecuado para el 98 % de carretera que solemos hacer, pero me asaltan dudas si no será mejor montar TCK 70 en esta ocasión por estos motivos:

1.- En Marruecos llovió copiosamente al igual que en España, y aunque la ruta se plantea 98 % por carretera, sí es que es cierto que en algunas zonas por las que pasamos hubo inundaciones y pudiera ser que en algunos tramos las carreteras estuviesen "sucias".

2.- Probable que nos quisiésemos acercar, por la pista, hasta la Cárcel Portuguesa (no es imprescindible).

3.- También haremos noche en Merzouga, creo que todo es carretera hasta allí, o no? En las dunas por supuesto no nos vamos a meter, ni con las gordas ni con otras ...

4.- El "lío gordo"; queremos hacer el Tizi N'Test , algo de culpa de esto la tiene @frenchie, y la información que consigo (en vídeos recientes de You Tube) es que veo tramos rotos o con obras, gravilla, etc... así que para esa etapa los CTA 3, nos los veo, y si ya está lloviendo menos...

Salimos de Lugo, así que andaremos cerca de los 5.000 kms, y 2.000 de autovía no nos los quita nadie, para poder llegar rápido y aprovechar los días en Marruecos.

El año pasado hice ruta por Marruecos en Marzo con CTA 3 sin problema, 100 % carretera, pero este año...

Así que la pregunta que os planteo es ¿montar TCK 70?, ¿otro neumático?, aun teniendo que hacer 2.000 kilómetros de autovía...

Esperando recibir vuestros consejos.

Saludos,
Yo llevo ahora mismo las Metzeler Next 3 que hubiera conservado para Marruecos de no ser porque tienen 8.000 km (no se ven mal pero no me la juego).

Probanlemente pondré las TKC70 por eso de tener un neumatico más “trail” pero sinceramente, como dicen los compañeros, no creo que haya una diferencia notable entre los TKC y un neumático 100% asfáltico.

Otra cosa son los Dunlop TrailMax Raid que también me los han recomendado y que ya tienen una pinta más endurera. Además dicen que duran lo mismo que los TKC, aunque eso sí son más caros.

Seguiré dándole vueltas al tema.

Saludos.
 
Excelente, se nota que has disfrutado el viaje. Gracias por compartir tu experiencia.


Yo llevo ahora mismo las Metzeler Next 3 que hubiera conservado para Marruecos de no ser porque tienen 8.000 km (no se ven mal pero no me la juego).

Probanlemente pondré las TKC70 por eso de tener un neumatico más “trail” pero sinceramente, como dicen los compañeros, no creo que haya una diferencia notable entre los TKC y un neumático 100% asfáltico.

Otra cosa son los Dunlop TrailMax Raid que también me los han recomendado y que ya tienen una pinta más endurera. Además dicen que duran lo mismo que los TKC, aunque eso sí son más caros.

Seguiré dándole vueltas al tema.

Saludos.
Amos a ver, compañero de fatigas…:ROFLMAO:

Tú te imaginas lo guapas que van a salir nuestras gordas en las fotos y en tus vídeos con los zapatos TKC70? … 🤭 :ROFLMAO:


Tres meses llevo intentando convencerle de bajar con los TKC70 pero esos Dunlop no se los quita de la cabeza…:p

Ahora en serio, para el tipo viaje que vamos a hacer me parece que da igual lo que llevemos. A todos los sitios que he llegado con los TKC pude llegar con los CTA3. Obviamente todo pistas asequibles.

Eso si, que tengan pocos km. A mí no se me ocurre bajar al paraíso con unos TKC70 de 4000 km. 😇

Estoy abierto a que me convenzas de llevar ambos esos Dunlop Trailmax Raid ;)
 
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Amos a ver, compañero de fatigas…:ROFLMAO:

Tú te imaginas lo guapas que van a salir nuestras gordas en las fotos y en tus vídeos con los zapatos TKC70? … 🤭 :ROFLMAO:


Tres meses llevo intentando convencerle de bajar con los TKC70 pero esos Dunlop no se los quita de la cabeza…:p

Ahora en serio, para el tipo viaje que vamos a hacer me parece que da igual lo que llevemos. A todos los sitios que he llegado con los TKC pude llegar con los CTA3. Obviamente todo pistas asequibles.

Eso si, que tengan pocos km. A mí no se me ocurre bajar al paraíso con unos TKC70 de 3 o 4000 km. 😇

Estoy abierto a que me convenzas de llevar ambos esos Dunlop Trailmax Raid ;)
ufff las motos lucen mas en las fotos y un marruecos sin tacos... jajaja

pasarlo bien por ahi
 
Cierro este capítulo de Marruecos con la sensación de que el desierto no es solo arena, sino tiempo que se detiene y ciudades que cuentan historias.

Sidi Ifni fue mi primer flechazo. Ese "pueblo azul" me encandiló a la ida con su calma melancólica; sin embargo, a la vuelta quise repetir, pero igual que en la ida estuve solo y me transmitio algo precioso, he de reconocer que en la vuelta el exceso de neoprenos y tablas de surf le robaron un poco de esa magia original. Es el peaje de repetir sitios y perder la primera impresion.

Seguí bajando por la costa. Tarfaya me regaló la soledad de su playa y el eco de Saint-Exupéry antes de cruzar y llegar a El Aaiun. Me sorprendió encontrar una ciudad tan moderna, busqué con nostalgia los vestigios españoles entre sus calles. Allí aprendí una lección de humildad: la sed en el desierto es real, y encontrar una cerveza, una misión imposible, increible pero cierto.
Curioso que a la vuelta me hospede en El Marsa y alli pude dar rienda suelta a mis queridas cervecitas post ruta

Llegué a Dajla. Su barrio antiguo o ciudad antigua como dicen ellos, todavía respira esa esencia española, pero se siente la sombra del futuro; en unos años, será otro destino turístico más, otra ciudad en la que no se me habra perdido nada como tantas de Marruecos que no representan lo que yo busco y siento del pais. Por eso, mi gran tesoro fue Smara. La gran escondida para mi. Fue allí de rebote, entre sus piedras y su silencio, es donde sentí que pisaba el auténtico desierto, lejos de las rutas marcadas.
La hospitalidad increible, la sensacion de estar donde quieres estar no lo puedo explicar, es de esos sitios que me encantaria volver, aunque siempre soy muy cauto con repetir destinos.
Aunque la llegada fue un tanto curiosa, en el tramo hacia Smara la carretera dejó de ser asfalto para convertirse en un campo de batalla. Me vi envuelto en una plaga de langostas que parecía sacada de un relato bíblico; miles de ellas chocando contra el casco y la moto, una nube viva que te recordaba quién manda realmente en el desierto.

Y como broche final, en el camino de regreso, Larache. Para mí, sin duda, hablando de la parte principal de mi viaje que era disfrutar de vestigios españoles, puedo decir que fue la ciudad más encantadora de todo Marruecos. Sus plazas y su luz son el resumen perfecto de un viaje que me ha cambiado la mirada, puedes leer muchas calles en español, y ver los edificios que aun quedan en pie, te trasladan a otra epoca, lo que daria por poder ver 5 minutos de como fue la vida en aquellos años, que decir del Hotel España se erige como un guardián del tiempo. Es un lugar lleno de secretos, donde las paredes parecen susurrar historias de la época del protectorado y los pasillos conservan ese aroma a nostalgia que solo tienen los sitios que han visto pasar la historia.
Leyendo sobre las historias del hotel no dejaba de pensar, que igual el contexto de la pelicula Casablanca bien podia haber sido en el Hotel España.

Al final 6000 km desde mi casa, he disfrutado, he sufrido con una sonrisa en la boca, he conocido gente maravillosa, y sobre todo he cumplido el sueño de ver en persona algunos vestigios o puntos de la historia de España que era mi principal objetivo.

En todo el Sahara solo me pararon a la entrada de Smara, donde se sorprendio y no le hizo mucha gracia al policia de que no tuviera hotel ( lo solucione buscando en google el primero que me salio en cuanto se fue con el pasaporte a la caseta y se quedo mas tranquilo ).
Aqui me pidio toda la documentacion y me hizo una foto a la moto.

En las ruinas de Edchera, las mejores que he encontrado de un cuartel español en todo el viaje y con una historia digna de pelicula, me pararon unos militares cuando estaba con la brujula buscando unas montañas donde ocurrio el combate y me aconsejaron que no me metiera con la moto por las pistas que no saldria con tanto peso, a parte de pedir toda la documentacion.

Las dos unicas paradas en todo el Sahara, en demas ciudades me pararon en Tendrara y en Bouarfa mas por hablar que por pedir papeles.

Dos caidas en todo el viaje, las dos en la arena, es lo unico que me corto un poco, no por las caidas en si, que no paso nada, si no por la imposibilidad de poder levantar la moto yo solo, eso me creo un escudo protector, bastante necesario cuando viajas solo, de no meterme en muchos jaleos, a partir de ahi las pistas ya fueron bastante tranquilas por mi parte.

Los neumaticos Mitas xt Dakkar, perfectos en tierra, en asfalto no acabo de adaptarme a ellos, la moto solo un problema, en el norte calente bastante el embrague por las pistas de barro que me toco lidiar, en Nador le cambie el aceite, ajuste el cable y a seguir, por lo demas ningun problema, mas haya que no sea una moto para estas historias, llanta 19, sin radios, demasiado pesada, pero es mi moto y no habia otra, muy contento de como se ha portado.

Habia leido mucho que de El Aaiun a Dajla no hay gasolineras, yo creo que debe haber una cada ciento y pico km minimo, otra cosa es que tengan gasolina en ese momento, yo lo hice con un garrafa de 5 litros de reserva.

Daros las gracias de corazon ha todos por vuestros consejos que me ha facilitado el viaje y me han hecho disfrutar de sitios a los que no hubiera ido.

Cualquier pregunta o duda que pueda solucionar, por aqui estamos para ayudar en lo que pueda.

Ahora empezar a pensar en el proximo viaje del año que viene.
Qué final de viaje tan épico. Has resumido perfectamente lo que es Marruecos: un choque entre el pasado que se desvanece y la modernidad que llega. Lograr encontrar ese 'auténtico desierto' en Smara y volver con la moto sana y salva es el mejor trofeo posible.
¡Gracias por compartir tu mirada y tus secretos de ruta!

Una última cosa: ¿Te costó mucho localizar las ruinas de Edchera con la brújula o llevabas coordenadas exactas?
 
Enhorabuena @tylajose, es evidente que has disfrutado, y mucho. Me encanta como has descrito esas sensaciones.

Mi destino principal en mi próximo viaje es Smara. La razón? Aunque he leído mucho sobre la historia de esta ciudad, supongo que la razón verdadera la descubriré cuando esté allí.

Si puedes compartir alguna recomendación en Smara te lo agradezco.
Asi es, cuando llegues te daras cuenta de como embriaga el aire caliente y sobre todo el silencio, eso es lo que mas me llamo la atencion, en el zoco no se grita la gente entra y compra tranquilamente, llegue pronto como a las 15:30, la hospitalidad de la gente la vivi nada mas llegar.

A nivel logistico, visite 3 hoteles y no bajaba ninguno de los 300 dh, al final dormi por 100 dh en el hotel amine en una habitacion con baño compartido, tienen una cochera de esas marroquies que la moto duerme al lado de chatarra, cartones y demas cosas inservibles, pero funcional.
Comer lo hice por el camino, cosas que llevaba en la moto, la cena fue en puestos callejeros y el desayuno cosas de la maleta, asi que a nivel restauracion no te puedo ayudar.
Aproveche para limpiar la moto y fui al barbero, una experiencia que desconocia pero que me encanto.

Visitas, tenia apuntado unos grabados y arquelogia que se me olvido ir, no te voy a engañar, tampoco me llama mucho la atencion, si que visite la mezquita-Zawiya de Ma el Ainin, impresionante y a la vez magnetica por su color oscuro y lo que representa.
Tienes un fuerte frances en una colina desde donde tienes una vision de la ciudad completa viendo como se la devora al aterdecer el desierto. He visto varios aterdeceres en este viaje y este se me ha quedado grabado para toda la vida.

Y lo que de verdad disfrute es de caminar por todas las calles que pude, de sentir el silencio, de sus olores, aproveche para comprar perfumes y aromas, dicen que aqui son muy especiales, como tampoco entiendo, no me la jugue y compre algunos normalitos, igual que plata tallada habia varios sitios, si entendiera de la materia hubiera comprado algo, pero ante la ignorancia mejor no hacer tonterias.

Hice dos carreteras, El Aaiun Smara- Smara Tan tan, creo que fueron 400km mas o menos en los que el saber que abandonaba algo que no se si volvere a ver me hacian querer parar la moto cada poco para observar donde me encontraba, no tiene nombre el ver esa gran explanada alrededor tuyo, esa tierra de nadie que solo al llegar a Tan Tan te dice que has cambiado de planeta, no se, recorreria esas carreteras una y mil veces mas, solo por la sensacion que me transmiten y para mi, bien valen el viaje a Smara

Al final no se si son cosas por ver que las hay, es la paz que te transmite el lugar, es un sitio sagrado y se nota en cuanto llegas, es un todo, es como estar en el desierto, pero el de verdad, no ese de las fotos y tarjetas de excursiones a precios desorbitados, seguro que hay muchos mas sitios alrededor con el mismo o mas encanto, pero de verdad que este lugar tiene algo que no se explicar que te engancha.
 
Qué final de viaje tan épico. Has resumido perfectamente lo que es Marruecos: un choque entre el pasado que se desvanece y la modernidad que llega. Lograr encontrar ese 'auténtico desierto' en Smara y volver con la moto sana y salva es el mejor trofeo posible.
¡Gracias por compartir tu mirada y tus secretos de ruta!

Una última cosa: ¿Te costó mucho localizar las ruinas de Edchera con la brújula o llevabas coordenadas exactas?
Gracias, las ruinas de Edchera en principio pensaba que era una pista y con algun tramo jodido por lo que habia leido, pero esta todo asfaltado, cosas de los avances, yo sali de El Marsa por la N5 y a unos 20 km esta el desvio, utilice la aplicacion maps.me y te marca el camino exacto, primero te encuentras un oasis y luego sigues sin ningun problema hasta las ruinas, si quieres buscar donde fue el combate ahi si que ya tienes que meterte por pista y buscar, yo mas menos lo encontre tirando de brujula pero no entre con la moto.
 
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